top of page

¿Qué entendemos por sanar?

16 sept
4 min de lectura

Actualizado: 29 sept

Sanar es una palabra que tiene mala muchas veces cuestionada.
¿Qué significado tiene? ¿Para todos es lo mismo? Tal vez podríamos resignificarla.
¿Tiene sentido hablar de sanar cuando lo vivido no se puede deshacer?

En 2019, cuando elegí el nombre Transformar y Sanar para mi espacio, mi mirada estaba ligada, exclusivamente, al mundo de las terapias complementarias. Con el tiempo llegaron otras formaciones, como el coaching y luego el counseling, además de nuevas preguntas, lecturas y experiencias personales.


En el lenguaje cotidiano se puede asociar la palabra sanar con volver a un estado anterior. Sin embargo, cuando pensamos en la necesidad de duelar una situación (el fallecimiento de un ser querido, una enfermedad grave propia o de alguien cercano, la pérdida de un trabajo, un divorcio, los hijos que se van a vivir lejos, etc.) no hay forma ni de recuperar al ser querido fallecido, ni volver a ser los mismos después de atravesar una enfermedad grave, ni volver al trabajo que ya no está o a la relación que se perdió, ni hacer que los hijos vuelvan a ser niños. Y tampoco podemos seguir adelante como si nada hubiera pasado. Lo mismo ocurre cuando hemos sido víctimas de una situación de abuso de cualquier tipo.


No solo no podemos hacer que algo desaparezca ni volver a ser quiénes éramos, porque estas experiencias nos movilizan a tal punto que pueden cambiar nuestra manera de vivir.


Por eso, pienso que se puede resignficar la palabra sanar entendiéndola como habitar, como la manera de darle lugar a la experiencia que nos atravesó sin querer que desaparezca y sin pretender volver a ser los mismos de antes.


Sanar, en este sentido, se parece a habitar.

Habitar es darle lugar a la experiencia que nos atravesó.


Habitar una experiencia implica aceptar, convivir, elaborar y, en algunos casos, transformar lo vivido.


Ahora bien: ¿Por qué en algunos ámbitos incomoda la palabra sanar? Personalmente, creo que parte del rechazo tiene que ver con su uso superficial o idealizado: como si implicara eliminar el dolor, alcanzar una paz definitiva o cerrar etapas sin atravesarlas realmente.

 

Pero existe otra forma de entenderla, más honesta y profunda: como la posibilidad de aprender a habitar lo vivido sin quedar atrapados en eso.


Podríamos reinterpretar la palabra "sanar" como la posibilidad de aprender a "habitar la experiencia" para conectar con una necesidad legítima: la de sentir que algo mejora, aunque la herida no desaparezca. La mayoría de las personas que buscan acompañamiento quieren dejar de sufrir del mismo modo, transformar el vínculo con aquello que todavía duele.


Quienes transitan procesos de counseling muchas veces describen cambios significativos: algo se acomoda, algo se alivia, algo deja de pesar como antes.

 

No hicieron que desaparezca el acontecimiento que duele. Pero empezaron a relacionarse de otro modo con lo que les pasa. Y eso, en muchos casos, se parece a una forma de sanación o de habitar lo vivido de otro modo.


Cuando se atraviesan experiencias dolorosas, no hay retorno posible a un estado anterior. Pero sí puede cambiar la manera en que las integramos a nuestra vida.

 

Habitar es un proceso. Aunque no lineal, es posible reconocer algunos momentos que suelen aparecer en este recorrido: en primer lugar, aceptar lo que no puede modificarse: dejar de negar y de resistir; luego, convivir con eso sin que lo ocupe todo, empezando a tolerar la presencia de ese dolor; en este proceso, resulta fundamental simbolizar la experiencia, poner en palabras, imágenes, sensaciones corporales o metáforas lo vivido, para que pueda empezar a ser pensado y comunicado; a partir de ahí, es necesario avanzar en la elaboración, gestionarlo emocionalmente y darle un lugar en la propia historia; y en algunos casos, llegar a resignificar, encontrar nuevos sentidos posibles.

 

Nada de esto borra la marca. Pero puede aliviar su peso y permitir que el pasado deje de gobernar el presente.


Podríamos decir que una persona comienza a habitar (o sanar) su experiencia cuando:

🔸Puede hablar de lo ocurrido sin desbordarse ni disociarse.

🔸El recuerdo ya no gobierna sus decisiones cotidianas.

🔸Tiene momentos de bienestar, sin anular el dolor, sino que coexisten con él.

🔸Ha recuperado la capacidad de proyectar futuro sin negar el pasado.

🔸Reconoce sus límites sin definirse exclusivamente por la herida.



 


Aprender a habitar lo vivido requiere tiempo, presencia, palabra, cuerpo, vínculo. Puede apoyarse en herramientas diversas: psicoterapia, proceso de counseling, escritura, diálogo genuino, trabajo corporal, meditación, rituales personales. Pero incluso esta idea puede volverse una trampa.

 

A veces aparece transformada en exigencia: “ya deberías haberlo superado”, “tenés que soltar”, “no podés seguir con eso”. Entonces, lo que buscaba aliviar termina presionando.

 

Habitar no es un deber. No tiene tiempos prefijados. No se impone. Es un proceso activo, sí, pero no voluntarista ni forzado. A veces comienza con algo mínimo: dejar de huir.

 


¿Qué experiencias de tu vida no se curaron, pero te marcaron profundamente?
¿Las vivís como una herida abierta o como parte de tu historia?
¿Qué lugar ocupa hoy ese dolor que antes parecía imposible de nombrar?
¿Estás buscando soluciones o formas más humanas de habitar lo que fue?
¿Qué cambiaría si dejaras de luchar por olvidar y empezaras a mirar con más compasión?


El acompañamiento no está para forzar un habitar que no llega, sino también para sostener la imposibilidad de habitar. A veces lo más humano es reconocer: "esto todavía no tiene lugar"



🔔 ¿Querés recibir los próximos artículos? Suscribite al blog dede la solapa "Bienvenida".


🗣️ Dejá tu comentario (de forma anónima o con tu nombre, como prefieras)

Lo que compartas también puede abrir nuevas preguntas.

¡Gracias por estar del otro lado!








Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación

Envíame un mensaje

¡Gracias por tu mensaje!

© Susana G. Bruzza - Transformar y Sanar

bottom of page