Porque no siempre se sana antes de transformarse. Y no siempre se transforma después de sanar. A veces, una pequeña transformación interna abre la puerta a la sanación. Y otras veces, la sanación llega como consecuencia de animarse a cambiar. En el año 2019 le puse este nombre a mi espacio sin tener todas las respuestas, pero con una certeza: que ambas palabras —transformar y sanar— hablan de procesos, no de metas. De caminos imperfectos, de idas y vueltas, de decisiones que